lunes, 16 de mayo de 2011

DAWN (Parte 1)

 


Apenas recuerdo el amanecer, aciago día que embarcamos, cosas de robots, dijeron, maquinas con maquinas, así había sido bastante tiempo atrás, nos condujeron a una bodega fría, oscura, vacía, no parecía albergar ningún tripulante, la soledad nos apreso, mi compañero y yo relegados como presos, finalmente resolvimos el acertijo, caímos en la cuanta, todo aquello solo era una trampa.





                                              



Me miré las manos, la luz se filtraba a través de una trampilla, podía percibir que estaban ya, algo oxidadas, tenía cierta dificultad para moverlas pero no quería rendirme no podía rendirme.

Mi compañero, perdió partes del backup, algún virus le contamino su software, ya no emitía sonido alguno, tenía un dolor muy grande en el corazón, aunque los humanos solían decir que no teníamos esa herramienta, sin duda se equivocaban, mi compañero, tan cansado se tumbo en el suelo, cerca de unas cajas, le deje descansar mientras inspeccionaba su contenido, me dio un vuelco el corazón, cuando vi lo que allí se almacenaba, al principio pensé que eran simples trozos de chatarra, las nauseas, afloraron en mi, nunca había experimentado esa sensación, las cajas contenían trozos de otros robots, compañeros de mi misma especie despedazados, estaba todo regado con una sustancia, la misma sustancia que nos hacia funcionar, olía a rancio, conté miles de tornillos, que me hicieron estremecer , cerré los ojos durante unos instantes...







By Esther Diaz.


Safe Creative #1105169229985

sábado, 14 de mayo de 2011

DONES Y MALDICIONES


Hoy feliz, todo fluye todo empieza

Dejo puro veneno

Caer en la tierra

Un hombre de don reconocido

Visito mi vida por el camino

Vi en sus ojos la luz

Vi el camino

Le pedí mostrarame  su don

Enseñarme a amar

Miles de formas

Y el don que me enseño fue otro

De transformar en odio, toda emoción

Cortando cual espada, mi corazón

Por fin lo dejo atrás

Y hoy de nuevo

Feliz el nuevo día

Todo fluye

Un corazón palpita

Todo comienza…

El odio expira.

...By Esther Diaz.

Safe Creative #1105169229992

HAIKU -TAROT


Visión del sendero conocido
El pasado iluminado
Mares de silencio reprimido



Espada alzada del conocimiento
Elección desproporcionada
Frutos Melancolía



Energía joven
Anciana y pérdida
Azules y colmadas las emociones


Danza de pasión
Aromas de otras vidas
Manantiales rebosan sonrisas


Rey coronado
Reina  y vigía
Lenguas vomitan mentiras


Vigilantes del tiempo
Anuncian a la reina
Tesoros  nuevos, lugares yermos


Edificios  se yerguen
Traídos de otros mares
Brillantes  dotes


Empresas generosas
Otorgan
Belleza y rosas


La reina reino
Los pobres más pobres
Los ricos mejor


Drama de cosecha
Cosecha de miedo
Y de tristeza


Rosas luces
León de sombras
Arden las conciencias


Se opone resistencia
Rápido arden
Casas y ofensas


Líderes de grandes guerras
Lugares nuevos, nuevas ofensas
Paz incompleta


El camino de vuelta
Ya recorrido
Reconocido


Corruptos de sangre noble
Masacraron la aldea más pobre
Impregnado de miedo y lodo


Mentiras ocultas
Salen a flote
Y hieren todo, todos los brotes


El tiempo de la espada
Deja su huella
La luna reza


La espada gira
Los corazones ciegos
Buscan sosiego



Noticias de veneno
Noticias de amor
Julieta ha muerto


Derramado culmen
Saciándome de néctar
Y muerte


Luz de sol
Gobierno de   nada
Y de necios


Ilumina el camino
Llego a mi mundo
Llego  en mi tiempo


Rayos de odio
Iluminan la gran noche
Mi rostro salvaje


Gira la gran rueda
Veo mi vida
Se aleja


Rituales de deseo
Encantamiento y joyas
Encadenados



Amor parado, deseo estancado
Estancada ilusión
Enamorado

By Esther Diaz.


Safe Creative #1105169230004

miércoles, 11 de mayo de 2011

HALLO-P-RI-DOLL (PARTE FINAL)

Brutal e inexorable aparecía de nuevo, vapuleándolo todo a su paso…la realidad se apoderaba de todo, el batir de alas de la desesperación irrumpía en la estancia como un cuchillo de filo romo en las manos torpes de un descuidado matarife, desgarrando dolorosamente, los sueños, que terminaban esfumándose al igual que el humo del tabaco, cada encuentro no solo significaba en sus vidas un renacer, sino que desafortunadamente también significaba morir de nuevo.
Con una certera puntualidad los sueños fueron relegados al olvido, tras el día solo les quedaba la incierta probabilidad de un nuevo encuentro, que cada cita no dejara el extraño sabor agrio de la derrota, Miguel lanzo los dados de nuevo, las casillas parecían retroceder en un juego que no parecía acabar nunca, perdido en el tiempo, a Silvia parecía quemarle la alianza en el dedo, y las lagrimas asomaban con tristeza, mientras Miguel se vestía a cámara lenta, para disfrutar de su amada durante unos instantes más, casi había olvidado la cancioncilla que había tarareado horas antes, en su boca aparecía una mueca de resignación, la euforia se transformaba en desesperación, ambos volvieron a mirarse a los ojos, en esos momentos no hacían falta las palabras, Miguel poso ambas manos en las mejillas de Silvia, y la beso dulcemente, ella devolvió beso, un beso interminable, ya no dijeron nada mas, las pupilas de ambos dejaban el mensaje de “te amo”.
Miguel, salió de la casa, y volvió camino al trabajo, paso toda la tarde intentando estar ocupado, y no pensar, finalmente cuando se sentó en el asiento del conductor, reflexionando largo rato sobre si, arrancar el automóvil, y hacia donde ir … cuando regreso al hogar, estaba su mujer, ella se peleaba con su esquizofrenia y lograba empaparse de una Silvia muy diferente, dejando la cordura en segundo plano, esta Silvia de conciencia perdida, era incapaz de acercarse a Miguel, a veces la medicación hacía estragos en el organismo, y otras, por las que rezaba Miguel, lograban equilibrar algún que otro día suelto, Miguel entro en el baño, frente al espejo sus emociones más amargas se dispararon, incapaz de retener mas lagrimas, acompañaron aquella noche un llanto amargo y un dolor que parecía despegar desde los más profundo del alma, un dolor que miguel ya conocía, el dolor le acompañaba de la mano, cada día.

By Esther Diaz.
Safe Creative #1105119189390

HALLO-P-RI-DOLL (PARTE 3)

Miguel, sobrepasaba los 45, alto, rubio, un profesional de las finanzas, atractivo, sin duda sus ojos destacaban, tenía los ojos más bonitos que le habían sido otorgados a un humano, si mirabas dentro de ellos a veces podías ver incluso las olas batiéndose y rompiendo en sus pupilas, desde el turquesa más intenso se escapaban perfume de yodo y sal y te salpicaba e inexplicablemente una vez que te mirabas en ellos, ya era difícil dejar de bañarse en ese océano, nunca faltaba en el lugar una playa donde descansar, los rayos solares abrazaban en un suave balanceo, perfumándolo todo con la brisa.
Al otro lado, Miguel permanecía en la entrada allí sus ojos se unieron en un abrazo cosmico, que pareció durar horas, entonces Silvia le invito a entrar, se fundieron en un beso interminable,
ella, reconoció el sabor de sus cigarrillos, su saliva aun llevaba su marca personal, “fortuna”, se mezclaba con el brillo labial de frambuesa, ese perfume recorría toda la estancia, incapaces de controlar los impulsos, sus manos recorrían el cuerpo de su compañera, como deseosos, recordando cada rincón su cuerpo, acariciando sus curvas, cada rincón de su alma, los besos y los abrazos llegaron mucho más lejos, se unían a los placeres de la carne sin tabúes, la pasión inundaba y agitaba, aquella habitación, parecía que los muebles sobraban y absolutamente nada era perceptible, ni importante, porque allí solo existían dos personas y no había nada mas, la parte material desaparecía, y ambos Silvia y Miguel se agitaban sensualmente en una danza de proporciones épicas, una fuente inagotable, de luz donde brotaban cada vez nuevas flores, estas flores despedían fragancias, que embriagaban el cuerpo y extasiaban la mente, despojándose así de mascaras y desnudando el alma sin temor.

By Esther Diaz.
Safe Creative #1105119189406

HALLO-P-RI-DOLL (PARTE 2)

Silvia, se levanto aquella mañana con una gran sonrisa, aunque estaba cansada, pues no había dormido nada, no le costó mucho levantarse, se ducho, el aroma del café recién hecho, le dio el último impulso, daba pequeños sorbos a la taza, como si su vida dependiera de ello, mas tarde, se cepillaba el cabello negro, liso, Silvia rozaba ya los cuarenta y entrada en carnes, pero aun así seguía gozando de los favores de la diosa Hathor, se maquillo, destacando los rasgos más dulces de su rostro, difuminando a la vez las arruguitas que la acompañaban hacia ya varios años, sus grandes ojos verdes destacaban, como una joya perfectamente engarzada, sobre el metal más exquisito.
Eligió la ropa interior más sexy que encontró, y se embutió en un vestido estampado corto dejando entrever lo justo de su anatomía, ese estampado de flores le daban un aire mas juvenil, al tiempo miro su correo electrónico:
De: Miguel…@
Enviado:miércoles, 16 de marzo de 2011
Para: Silvia…@
“Amor mio, cuanto te he echado de menos, he contado los días, los minutos, los segundos, volverte a ver, por fin, sabes qué?
“te amo”
Miguel…
Leyó el mensaje dos, tres y hasta cuatro veces, cada vez sonaba diferente, la euforia se apoderaba de todo, su corazón palpitaba, y sentía que le costaba respirar, mariposas revoloteaban no solo en su estomago, sino que también invadían ya sus piernas, le pareció incluso graciosa, la sensación que provocaba en ella, tanta emoción, sus tacones sonaban torpemente, dejando claro que no solía ponérselos muy a menudo, sonrió de nuevo, mientras se adornaba, buscando la perfección en su atuendo, unas gotas de perfume acariciaron su cuello discretamente, intento conectar media y ligero, cosa que le pareció prácticamente imposible, esa situación le arranco una carcajada, en ese mismo instante se oyeron unos pasos, y los pasos acompañaron un timbre, Silvia corrió hacia la puerta.

By Esther Diaz.
Safe Creative #1105119189420

HALLO-P-RI-DOLL (PARTE 1)

habían planeado el encuentro, desde hacía meses en los días previos a la fecha, lograban ultimar detalles a hurtadillas, el (bip bip) de los móviles se enmascaraban con una suave vibración de la que solo ellos dos podían percibir a kilómetros, toda sensación recordaba a niños que habían robado dulces y caramelos, la noche anterior, Silvia apenas podía dormir, oía durante noche, el crujir de los armarios, el tic tac del despertador, y los latidos de su corazón ansiosos deseando sobrevivir al menos un día mas, tardo en dormirse, y cuando lo logro, lo hizo con el nombre de su amado en los labios, el manto de la noche arropo su cuerpo y la invito a soñar.

A la mañana siguiente Miguel, se levanto temprano como cada mañana, se afeito y se ducho, en este ritual diario, frente al espejo, solo él se percataba de que esta vez era diferente, esta vez tarareaba, mientras deslizaba la cuchilla, segando todo rastro de vello facial, había en el ambiente una perversa cancioncilla, la rutina comenzaba en la mañana, eligiendo camisa y corbata, pero ese día sin duda era diferente, su ilusión crecía cada minuto, y también otras partes de su anatomía, aun así, se paso por la oficina e hizo acto de presencia, dejo varios avisos en recepción, de no ser molestado durante la mañana, le dio tiempo a dejarle a su amada, un mensaje
De: Miguel…@
Enviado:miércoles, 16 de marzo de 2011
Para: Silvia…@
“Amor mio, cuanto te he echado de menos, he contado los días, los minutos, los segundos, volverte a ver, por fin, sabes qué?
“te amo”
Miguel…

Acto seguido su móvil hizo bip bip, esta vez sonó a música celestial, lo miro y sonrió y se dirigió enérgico hacia su coche, a cada paso su pecho parecía una orquesta que cada vez dejaba entrar un nuevo instrumento a la melodía, sístole y diástole, bailaban a un ritmo frenético, una melodía que él conocía muy bien, una vieja amiga que lograba sacarle de su letargo, y así de la mano le conducía envolviéndole dulcemente hacia su destino.

By Esther Diaz.
Safe Creative #1105119189413